Vaya lo que son las cosas, no hace mucho me esmeraba por descalificar a Arturo el del patio señalándolo de Füherer moral de la juventud de ultraderecha (y uno que otro veterano que da por pintarse las canas y apretarse el cinturón para simular la edad) y por considerar que había iniciado una campaña “Anti Messy Blues” en la que planeaba cerrarme el paso. Digo, paranóico que se vuelve uno con estas cosas. Hoy tengo que reconsiderar estas afirmaciones y hasta probablemente tener que arrojar una “Fe de Erratas” para hacerle ver a quien me lea (uno o dos cristianos despistados) que en realidad Arturo no resulta ser el cretino que yo dije que era, no obstante que aparte de ser excesivamente confiado, sí me tiró mala leche y desde luego que no me voy a guardar eso.
Como las razones de por qué Arturo se enfrascó en esta cruzada anti Messy Blues son casi de índole grillezco, reservo esa parte al blog de Salvatierra Mártir en donde también hay un tópico referente al tema pero aquí en este al menos intentaré dejar claras las cosas.
Yo dije que reunió a la ultraderecha para sonreírme en señal de triunfo debido a mis protestas antimarquesada pero reconozco que no es muy sabio equivocarse precisamente porque luego te enteras de que las cosas no estuvieron como tú pensabas (hablando en modo coloquial, aclaro) y luego te sientes como un villano de segunda. Total, Arturo fue tan víctima como muchos que hubo en su momento y por las razones mismas que motivaron a medio sector empresarial-cafetero ponerse en mi contra.
Como sea, estoy ofreciendo una reculación (retractación, enmienda, apología, etc) por lo dicho y le envío a Arturo, el del Patio, un saludo. Eso sí, lo de que se portó informal, gacho y codo conmigo, eso no lo retiro porque realmente se portó así. Punto (parodiando al Fecal).
Messy Blues