Un tributo a la Telecaster
es mi favorita, como supongo a la mayoría de los guitarristas les sucede pero también he tenido una especial atracción por las Telecaster que podrían ser aún mas históricas que las Strat a partir de sus antecesores “Broadcaster” y “Esquier” que competían con las ES-150 y la ES-335 fabricadas por Gibson y derivaron, las de Leo Fender, precisamente en la Telecaster que a su vez dio pie al nacimiento de muchos modelos para la compañía Fender y luego fuera imitada en su propia versión por la Gibson con otra clásica como es la Les Paul y contra esta Leo Fender creó la Stratocaster.Pero Les Paul tenía sus antepasados que no podía negar y surgió su hermana SG por lo que Fender aprovechó para complacer a muchos amantes de la Telecaster reeditando esa guitarra y para finales de los años sesenta se podía considerar que Gibson y Fender dominaban el mercado de las guitarras.
La Stratocaster tiene un cuepro ergonómico cuya mica alargada permite deslizar la mano y jugar con el trémolo mientras su sonido (naturalmente cavernoso pero metálico con la distorsión) permite también cierto control de graves y agudos con resultados satisfactorios y una integración guitarra-guitarrista que no en valde ha hecho que esta guitarra sea una exigencia para guitarristas legendarios como Buddy Guy, Eric Clapton, Ritchie Blackmore que me caga el palo, David Gilmour, Jimi Hendrix, otro cagamadres como Yngwiee Malmsteen y toda una galería que me tomaría el posteo completo mencionar. Ciertamente la Stratocaster tiene personalidad de guitarra para guitarristas líder. La Telecaster es un tanto mas rígida pero también tiene un espacio de carátula diseñado para emular la comodidad de una guitarra acústica y al mismo tiempo su cuerpo permite dedicarse un tanto mas a cantar y se convierte en parte de la personalidad. La Telecaster estuvo diseñada para tocar primordialmente como guitarrista de rasgueos largos aunque su plato de botones estaba pensado para jazzistas y su sonido ayudaba mucho para enriquecer canciones campiranas en bandas cuyos amplificadores eran de bulbos y solían calentarse rápido por lo que su sonido se hacía engañoso, por ello la Telecaster hace especial énfasis en mantener los graves como graves y los agudos como agudos con solo tres cambios de tonalidad pero con la ventaja de ser mas reales que los cinco cambios de la Stratocaster.
La Telecaster empero, ha sido injustamente considerada en la historia del Rock como una guitarra para cantantes o para guitarristas rítmicos porque es tan líder como la Stratocaster, la Les Paul y la SG y de hecho satura menos un distorsionador pasando menos ruido, la única probable desventaja sería que la Telecaster no usa trémolo porque, insisto, estaba pensada para resolver los problemas técnios de los artistas que solían usar un micrófono enfrente de la guitarra y con ello se armaba un desmadre con el ruido de “Feedback”. Con esto vemos que la Telecaster resulta ser toda una joyita histórica.
Pero la “Tele” tiene sus defensores que las han amado a lo largo de esa historia como Freddie Mercury, Brian May, Chrissie Hynde, Tom Petty, Bob Dylan, John Lennon, Georg
e Harrison, el propio David Gilmour, Jimmy Page, Keith Richards, Pete Townshend, Jerry Donahue, Muddy Waters, Albert Collins y la pléyade de artistas de blues y música Country que la prefieren por ofrecer un mejor sonido utilizando el “Slider” (el pinche tubito de metal pues).
La “Candy Apple” es una edición que me encanta, esa y la amarilla. La Candy porque fue la que Muddy Waters utilizó en sus discos con Chess Records y la que trajo a México en 1979 (Polyforum Siqueiros), toda madreada pero la trajo. También Patty Smith tocó una por un tiempo, Juice Newton y Pete Townshend usaron las propias y George Harrison utilizó una para su “solo” en “I’ve got my mind set on you”. Por cierto, Jimmy Page usó una amarilla en “Stairway to heaven”.
Venga pues un tributo a la guitarra “Telecaster”.
Messy Blues
Especial agradecimiento a Vicente Corona por haberme hecho sentir orgulloso de mis guitarras “Squier”





